Las operaciones anfibias tienen mucha historia. Hace 3.200 años los griegos atacaron Troya, estableciendo para ello una cabeza de playa. En el siglo
V a. de C., los persas embistieron contra los atenienses, buscando avanzar hacia la vecina capital desde
las playas de Maratón. pocos años después, los
atenienses hicieron lo propio en las playas de siracusa, afrontando el sitio de la por entonces ciudad
más importante de sicilia. En los dos últimos casos,
con derrota de los invasores (Ishizu, 2014: 139-
140). nótese que la palabra más repetida es
«playa». Desde entonces, se han sucedido las operaciones anfibias, más o
menos exitosas, que en general evitan que la zona de desembarco sea urbana