El año 1993 fue nefasto para la economía española, tanto para el mundo empresarial como para las administraciones
públicas. Los datos del Instituto
Nacional de Estadistica y de la Central de Balances del Banco de España (1) muestran que en ese año las empresas españolas registraron algunos de los peores resultados desde que se elaboran estadísticas fiables. El ejercicio de ese año registró una caída de la rentabilidad financiera de las empresas
hasta valores negativos (- 1,9 % como media)
y un nuevo aumento del endeudamiento,
mientras las insolvencias alcanzaban récords históricos con más de 2.000 empresas en quiebra o
suspensión de pago.Publicad