Se reflexiona sobre la Organización del Conocimiento, desde una visión transdisciplinar. Se argumenta que en el entorno digital la cultura se ha supeditado a la tecnología, lo digital se ha convertido no sólo en la herramienta y el continente sino en el contenido mismo. No obstante, dicho entorno digital ha posibilitado una democratización de la cultura y de su acceso y ha eliminado, por tanto, exclusiones y segregaciones, como en el caso de la mujer. Se propone un análisis transdisciplinar de la Organización del Conocimiento que abra vías para multiplicar las identificaciones que no excluyan.Publicad