El pelo es una estructura filamentosa, característica de los mamíferos, compuesta por
células queratinizadas muertas. Esta estructura ejerce diversas funciones fisiológicas
como por ejemplo de protección, y además, en los humanos, tiene un papel estético que
en ocasiones es bastante importante. Su crecimiento se produce en un ciclo de 4 fases
llamadas anágena, catágena, telógena y exógena que en condiciones normales pueden
durar varios años. En este proceso, diferentes hormonas tienen influencia sobre el ciclo
de crecimiento, entre los que encontramos los andrógenos, los estrógenos y las
hormonas tiroideas.
En el organismo se pueden producir desequilibrios que afectan al pelo y pueden
desembocar en un proceso patológico que conlleva la caída del mismo llamado alopecia.
Estos desequilibrios pueden ser de varios tipos dando lugar a diferentes clases de
alopecia, siendo las más importantes en incidencia la alopecia androgénica y la areata.
Debido a la importancia actual en la sociedad, mediante una revisión bibliográfica, en el
presente trabajo se describen los mecanismos fisiopatológicos de los dos principales
tipos de alopecia, observándose que, mientras que la alopecia androgénica es producida
por un desequilibrio en la población de andrógenos y de la expresión de sus receptores,
teniendo un papel bastante protagonista la enzima 5-α reductasa, la alopecia areata se
produce por la pérdida del privilegio inmunológico de los folículos pilosos, de manera
que el folículo sufre un ataque autoinmune cuya consecuencia es la imposibilidad de
crecimiento del pelo.
Tras años de investigación, se han conseguido tratamientos para ambas alopecias,
aunque con finalidades diferentes. La alopecia androgénica se trata principalmente con
minoxidilo o finasterida, mientras que la alopecia areata se trata con simvastatina y
ezetimiba, difenilciclopropenona, ruxolitinib o tofacitinib.
Recientemente se piensa que las alopecias podrían tener relación o ser indicio de otras
patologías como el infarto de miocardio o el cáncer de próstata.Universidad de Sevilla. Grado en Farmaci