El presente artículo analiza tres posibles
causas de los abusos a menores: 1. Factores ideológicos,en concreto la secularización de las creencias y de los comportamientos; 2. Abuso sustitutivo: pederastia como fruto de una conducta incontinente desordenada; y 3. Pederastia parafílica: fruto de un trastorno de la sexualidad. Una vez diagnosticado el
origen de estos tristes incidentes, se ofrecen algunas indicaciones para su prevención. Sólo la restauración de la moralidad de las costumbres, de la vida
espiritual y de la verdad integral sobre la persona humana podrá superar este problema grave que flagela la sociedad