Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra
Abstract
Todas las personas han de ser titulares no sólo de derechos políticos
y civiles, sino también sociales y laborales, que procuran un status áe dignidad
favorecedor, en última instancia, de la igualdad reconocida universalmente como
principio. La amplitud que en la Declaración Universal y en los textos normativos
posteriores -además de la realidad social- han adquirido estos derechos permite
catalogarlos como auténticos derechos humanos y en ellos se integran, ya hoy sin
duda, algunos típicamente laborales como la ¡imitación de la jornada, el descanso
o las vacaciones, con los efectos que son propios de aquéllos