Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra
Abstract
En la sociedad multicultural la libertad de expresión juega un papel
fundamental a la hora de facilitar la comunicación y el respeto entre identidades
colectivas diferentes, al igual que el diálogo intercultural para garantizar el núcleo
duro de los derechos no negociables. Un ejercicio incorrecto de la libertad
de expresión amenaza el corazón de la democracia al poder lesionar la dignidad
humana; mientras que su uso correcto favorece la integración. Esta última comporta
un enriquecimiento, pues, si se recurre a a la ética del diálogo, se favorece
la valoración de las diversas identidades culturales, sin privarlas de su especiftcidad.
De ahi la importancia de los posibies límites de la libertad de expresión en
relación con e¡ derecho al honor y a la tutela de la moral. El derecho a satirizar
ofrece ejemplos muy claros: como el caso Rushdie o el de las viñetas danesas. Del
mismo modo, el derecho de información en las sociedades multiculturales puede
transformarse de "condición prejudicial" de la democracia a medio para difundir
mensajes de intolerancia o instigaciones al odio. En estos casos resucitan patentes
las ambigüedades de la jurisprudencia nacional y supranacional a la hora de
ponderar estos derechos