Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra
Abstract
En suma: gran parte de la teoría académica sobre el razonamiento
judicial, exagera grandemente el alcance con el cual la
razón puede establecer cuál es el mayor bien y el menor mal. Al
mismo tiempo, tal teoría minimiza la necesidad de fuentes
autoritativas. Tales fuentes, en tanto que son claras y respetan los
pocos derechos y deberes morales absolutos, tienen que ser
respetadas como las únicas bases razonables para el razonamiento
y decisión judicial, en relación con aquellos incontables puntos de
disputa que no involucran directamente derechos y deberes
absolutos. Una teoría del derecho natural de la tradición clásica
no pretende que la razón natural puede identificar la respuesta
correcta a las incontables preguntas que surgen para el juez
cuando encuentra las fuentes poco claras. Desde el punto de vista clásico, expresado por Tomás de
Aquino con una clara deuda hacia Aristóteles29, hay muchas
formas de andar mal y actuar mal; pero en muchas, tal vez en la
mayoría de las situaciones de la vida personal y social, hay un
buen número de opciones "correctas" (es decir, no malas)
incompatibles. Las principales elecciones personales o las
decisiones sociales autoritativas, pueden reducir grandemente
esta variedad de opciones para la persona que ha hecho este
compromiso o para la comunidad que acepta tal autoridad.
Todavía, esas elecciones y decisiones, aún cuando razonables y
racionales, son en la mayoría de los casos no requeridas por la
razón. No están precedidas por ningún juicio racional acerca de
que esta opción es la respuesta correcta o la mejor solución