En una carta a S. de Sandoval, fechada en marzo de 1635, Quevedo
le anunciaba la conclusión de una obra «grande, política y ética», titulada
Theatro de la Historia, que figuraría años más tarde en la lista de papeles
que no le habían sido devueltos a Quevedo después de su
liberación de la cárcel según Pablo Tarsia. Sin embargo, aunque Quevedo
sigue reclamando otros textos que le habían sido incautados en
1639, no menciona su desaparición después de 1643. En su informe a
Felipe IV, Chumacero se refiere, en cambio, a un Desengaños de la historia,
que podría haber sido la misma obra designada con un título diferente.
No sería improbable que se tratara, en verdad, de una versión de
La Hora de todos, su última sátira menipea, de la que su autor hubiera
conseguido recuperar algún manuscrito, lo cual habría hecho innecesario
clamar por su devolución