Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra
Abstract
Cuando los teólogos o el Magisterio quieren referirse
al conjunto de la doctrina cristiana, emplean con frecuencia
el binomio jides et mores. La fórmula, de origen
patrístico, a través de la Edad Media llega al concilio
de Trento. La utilización cada vez más frecuente
en la teología, explica que el Concilio Vaticano I se
sirviera de ella para delimitar el objeto de la infalibilidad
del Romano Pontífice.
Su sentido parece tan obvio, que no es fácil encontrar
un intento de aclaración de su alcance preciso. Se ha
entendido siempre que tiene un significado comprehensivo
de toda la doctrina cristiana