Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra
Abstract
En las últimas décadas el panorama educativo español ha sido
testigo de la sucesión de prometedoras reformas educativas que, si
se atiende a sus preámbulos, preconizan mejoras en la educación.
Primero la LOGSE, seguida de la LOCE –que no llegó a
implantarse– y ahora la LOE destacan entre sus objetivos otorgar
más protagonismo al colectivo docente y reforzar la formación
inicial y permanente del profesorado.
Estas reformas comparten otro rasgo: son promovidas desde arriba.
Sin embargo, para que se desarrollen con sentido tienen que
reinterpretarse desde abajo, desde los centros y por el colectivo
docente. Esta realidad contrasta con la participación real que dicho
colectivo tiene en los procesos de configuración de tales reformas.
A esto se suma que la formación que se le ofrece para
afrontarlas es insuficiente. Estas cuestiones se abordan en el artículo
a partir de la opinión vertida por cuarenta profesores de
ESO