El cáncer es una de las principales causas de muerte a nivel mundial. Los tratamientos actuales
son muy invasivos y no selectivos, por lo que no sólo afectan a las células cancerígenas, sino
también a las células sanas de nuestro organismo. Esto produce numerosos efectos secundarios,
los cuales, llegan a suponer para algunos pacientes, el abandono de la terapia. Una de las
principales razones de fracaso en los tratamientos, se produce cuando los tumores se vuelven
resistentes a los fármacos antineoplásicos. Estas multirresistencias se van a generar a partir de
diferentes mecanismos, que se detallan en el presente trabajo.
Con el desarrollo de la nanotecnología, surge una nueva oportunidad para mejorar y crear
nuevos tratamientos contra el cáncer. Para ello, se emplea el uso de nanopartícula. Estas
presentan la ventaja de poder ser dirigidas hacia el tumor de manera más selectiva; esto es a
través de dos tipos de direccionamiento: pasivo y activo.
Existen 8 tipos de medicamentos basados en nanopartículas orgánicas aprobadas para tratar el
cáncer, entre ellas, los liposomas fueron los primeros nanomedicamentos que se aprobaron,
destacando especialmente la formulación Doxil.
Actualmente no se ha aprobado ningún tipo de nanopartícula inorgánica para tratar al cáncer.
No obstante, las nanopartículas de oro, destacan especialmente debido a sus excelentes
propiedades fisicoquímicas y ópticas, así como su alta biocompatibilidad y baja toxicidad. De
hecho, muy probablemente permitirán en un futuro próximo mejorar la capacidad tanto de
diagnóstico como de tratamiento del cánceUniversidad de Sevilla. Grado en Farmaci