Universitat de Barcelona. Centre de Recursos de Biodiversitat Animal
Abstract
Los continentes poseen sus propias “islas”. Se trata de porciones de ambientes con características similares y envueltos por entornos diferenciados. Estas ínsulas, que pueden estar formadas por bosques o formaciones vegetales de tipo abierto, mantienen con frecuencia cierto grado de intercambio a través de la dispersión de polen y de semillas. Los procesos de fragmentación forestal propiciados por los humanos crean también islas de biotopos de distintos tamaños y grados de aislamiento en medio de grandes extensiones de tierras continentales. Estos archipiélagos de florestas forman paisajes de mosaicos de vegetación con tipologías muy variadas en los que los animales y las plantas buscan sobrevivir e interaccionar de distintas formas. En este contexto, los fragmentos forestales situados junto a zonas urbanas son muy vulnerables a la colonización de especies de plantas invasoras dispersadas sobre todo por aves frugívoras