En los últimos años se ha producido en España un cambio de actitud en lo que se refiere a las dinámicas de un ejercicio de paternidad participativa en el marco de un nuevo modelo de masculinidad. Esta actitud se hace particularmente significativa, desde el punto de vista del estudio del género, en el colectivo de varones heterosexuales que dicen verse afectados por violencia a manos de su pareja. A partir de entrevistas en profundidad a estos varones, este estudio explora cómo la paternidad ha tomado relevancia en tanto que elemento legitimador de la situación de victimización. El artículo analiza también cómo estos varones maltratados gestionan la invisibilidad del fenómeno y los condicionantes de su capacidad de expresión pública