Durante los últimos 40 años, se ha demostrado que las funciones fisiológicas
oscilan durante ciclos de 24 horas (circadianos), menos de 24 (ultradianos)
y mayores de 24 horas (infradianos), denominados ritmos biológicos (cronobiología).
El presente artículo hace énfasis en cómo los ritmos biológicos
pueden incidir en la respuesta a los medicamentos y la terapéutica (cronofarmacología
y cronoterapia). Esta variable de estudio podría ofrecer nuevos
márgenes en la eficacia y seguridad de los medicamentos y hacer un uso más
racional de ellos