Este artículo pretende ser una colaboración con la revista Números con motivo de la celebración durante 2009 del Año Internacional de la astronomía. Primer año, por cierto,
que no se puede impartir Astronomía como asignatura optativa en Enseñanza Secundaria, cosa que venía haciéndose en nuestro instituto desde 1991. Mediante esta aportación queremos animar al profesorado de los niveles mencionados a
practicar astronomía nocturna con sus alumnos, lo que ayudará a desarrollar en ellos actitudes, como la curiosidad por realizar mediciones teniendo a los astros como protagonistas. El fuerte componente lúdico que posee la contemplación del firmamento desde las cumbres canarias les ayudará a afianzar determinados conceptos matemáticos básicos, a través de ese laboratorio natural, cambiante y gratuito que es la bóveda celeste