Evaluar el desempeño profesional de los docentes de secundaria no es una tarea fácil, en especial cuando no se cuenta con instrumentos psicométricos cuyos resultados muestren evidencias de validez. Una de las aristas de evaluar la labor docente es quién o quiénes emiten criterios para fundamentar los juicios a los que se llegan en la evaluación. Con la presente evaluación se recabó la opinión del estudiantado que asistía a lecciones de séptimo año de tres colegios nocturnos, sobre el desempeño profesional de sus educadores de Matemática desde dos perspectivas: el perfil docente y la forma en cómo realizan la medición pedagógica los profesores. Se visualiza la evaluación del desempeño docente como el principal insumo que tiene el profesor para retroalimentar su quehacer educativo, es decir, ella más que un mecanismo de control o de calificación del profesorado, debe servir como estímulo para incentivar los procesos de autoevaluación