La Insuficiencia Tricuspídea, afección cardiaca frecuentemente asociada a enfermedades del lado izquierdo del corazón, obedece también a diversas causas primarias, entre ellas, la endocarditis infecciosa. Generalmente bien tolerada, el paciente puede llegar a la cirugía cardiaca en etapas avanzadas de la enfermedad, con hipertensión del sistema venoso porta y congestión hepática y esplénica crónica.Se presenta el caso de un paciente con Insuficiencia Tricuspídea severa post endocarditis infecciosa, con hipertensión portal severa e hiperesplenismo secundario, pancitopenia y déficit de los factores V y VII de la coagulación; intervenido quirúrgicamente con sustitución valvular de la válvula tricúspide sin paro inducido, bajo circulación extracorpórea.El tratamiento interdisciplinario del paciente, y el seguimiento por el equipo de asistencia tanto en la etapa preparatoria prequirúrgica como durante el acto quirúrgico y el postoperatorio inmediato fueron fundamentales en la evolución satisfactoria.