Jean-Luc Marion y Henri Maldieny encuentran en la afectividad las características por las que al adonado/existente accede al acontecimiento del otro: la receptividad de la carne y la transpasibilidad. Mediante estas características se devela el lugar donde ocurre el encuentro, el cual trasciende toda figura subjetiva y el mundo, y que permite el surgimiento del amor. Este trabajo busca mostrar la simetría que guardan tales nociones con el propósito de integrar ambas fenomenologías y así alcanzar un mayor esclarecimiento de la fenomenicidad