Al trabajar los Pyraloidea españoles para dar a la estampa las listas
de especies encontradas aquí hasta ahora de las seis Familias que
integran aquella categoría sistemática, conviene aclarar que mientras
en Crambidae y Pyraustidae, por ejemplo, se han hecho, en lo que
respecta a la fauna europea, estudios anatómicos de todas las que habitan
este Continente, en lo que atañe a Phycitidae no existen más que
contribuciones fragmentarias de dicha índole. Desde este viso, la fauna
americana de Phycitinae está muchísimo mejor estudiada gracias
a la magnífica monografía de Carl Heinrich, editada en 1956, en la
que se representa la venación que caracteriza a la mayor parte de los
géneros que viven en tal parte del mundo y se figuran las genitalias,
tanto masculinas como femeninas, de todas sus especies. Por desgracia,
tan sólo diez o doce de la fauna americana habitan también en
Europa, por lo que la excelente obra de Heinrich tiene poca aplicación
para el estudio de los Phycitinae de nuestro Continente. Aquí
hay que servirse por ahora de la vieja monografía de Ragonot-Hampson,
dotada de soberbias figuras y claves poco seguras, en las que no
:se alude nunca a los aparatos genitales ; de algunos enjundiosos trabajos
de Joannis, que adolecen de idéntica falta, y, por fin, de la obra
de Pierce sobre los Pyraloidea británicos, en la que se trata, por consiguiente,
de los Phycitidae de aquella isla, con reproducciones mediocres,
aunque siempre muy útiles de andro y ginopigios, y las contribuciones
de Amsel y otros autores que juntas no abarcan la totalidad
.de las especies europeas de dicha Familia.Peer reviewe