Bien es sabido: las palabras se desgastan
y también el tiempo hace cambiar actitudes.
La palabra «compromiso», precisamente
con un tiempo y unas actitudes muy
determinadas, pasó con los años a convertirse
en un concepto un tanto devaluado
para considerarse, incluso, un término incómodo
y, por lo tanto, confirmándose su
desuso en los últimos años. (Los acontecimientos
que estamos viviendo demuestran,
sin embargo, que ciertas palabras, por muchoque
se nos quieran hacer olvidar,deben
seguir escribiéndose y pronunciándose
pese a quien pese).Peer reviewe