El reconocimiento especial de los derechos de las personas mayores transita un largo y, claro, lento camino. El objeto personal comprendido es un universo general y extendido; todas las personas con indiferencia de sexo, raza, religión, etc. Por la sencilla razón evolutiva todos la alcanzarán irremediablemente, al menos que abandonen este mundo con anterioridad; sobrepasa barreras geográficas y diferencias culturales; es generalmente invisible o negado; peor aún, se exige a determinados trabajadores más jóvenes esforzarse por negar a los más antiguos y mayores; se reclama abiertamente una competencia, constante auto exigencia que deje de lado a los “menos aptos”; una maltusianismo social y laboral y, finalmente, sin agotar la cuestión, se trata de un sector de obvia multi‑vulnerabilidad (física, psíquica, formativa, etc.). PALABRAS CLAVES: personas mayores – discriminación etaria en el trabajo – igualdad salarial – discapacidad – jubilación – representación sindical ‑ derechos previsionale