Universidad de Guayaquil. Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación
Abstract
La Hiperactividad, es una patología que afecta a muchos niños y niñas en
la actualidad. Se etiqueta así a los estudiantes que representan un
problema por su permanente impulsividad, escaso autocontrol y marcada
sobre actividad motora, desde los primeros años de vida (3-4 años) y de
manera generalizada, en todo lugar, se observa como comportamiento
habitual y frecuente. Siendo más común en los varones que en las niñas.
Su origen es fundamentalmente genético, demostrándose factores
hereditarios (80%), aunque también existen factores ambientales que
influyen en la aparición del trastorno, como el sufrimiento fetal, el maltrato
infantil, la presencia de hábitos tóxicos durante la gestación, entre otros.
Establecer un diagnóstico para los padres y docentes se convierte en algo
muy difícil. Por lo que se debe buscar ayuda profesional, pues muchas
veces requiere de tratamiento farmacológico. Al ser considerados como
estudiantes que entorpecen y dificultan las actividades de la clase que se
ven abocados no sólo al fracaso escolar sino también a un rechazo tanto
por parte de profesores como de sus propios compañeros. Para que la
intervención inclusiva sea efectiva debe llevarse a cabo en los contextos
en los que tendrán que ejecutarse los comportamientos deseados. Es por
ello que, en el presente trabajo, se propone unas líneas de acción que
ayuden al docente a entender y comprender al estudiante afectado por
dicho trastorno, así como a realizar intervenciones que faciliten su
inclusión en la dinámica del aula