Infantile hemangiomas (IH) are neoplasms that are produced by a rapid proliferation of vascular endothelial cells followed by a slow involutive phase. These lesions are not present at birth and they are generally diagnosed between 1 week and 1 month of age, most of them completing proliferation at 5 months to then involve into adipose or fibrous tissue. IHs represent the most common benign tumors of childhood. They develop following a characteristic and predictable growth pattern, which allows physicians to plan interventions on time. Although most lesions resolve spontaneously, treatment is indicated in cases associated with airway compromise, dysfunction, permanent disfigurement, and ulcerated or bleeding IH. The gold standard is propranolol, although there are other alternatives such as topical beta-blockers and laser therapy, surgery is rarely necessary. Early detection of high risk IH by pediatricians and general practitioners followed by a timely and effective approach and follow-up would reduce the various psychosocial manifestations and medical complications that can potentially develop.Los hemangiomas infantiles (HI) son neoplasias que se producen por una proliferación rápida de las células endoteliales vasculares seguida de una fase involutiva lenta. Estas lesiones no están presentes al nacer y generalmente se diagnostican entre 1 semana y 1 mes de edad, donde su mayoría completan la proliferación a los 5 meses y luego involucionan a tejido adiposo o fibroso. Los HI representan los tumores benignos más comunes de la infancia. Estos se desarrollan siguiendo un patrón de crecimiento característico y predecible, lo que le permite a los médicos planificar intervenciones a tiempo. Aunque la mayoría de las lesiones se resuelven espontáneamente, el tratamiento está indicado en casos que asocien compromiso de vía aérea, disfuncionalidad, desfiguración permanente y el HI ulcerada o sangrante. El estándar de oro es el propranolol, aunque existen otras alternativas como betabloqueantes tópicos y terapia láser, la cirugía raramente es necesaria. La detección temprana de HI en riesgo por pediatras y médicos generales seguida de un abordaje y seguimiento oportuno y eficaz reducirían las diversas manifestaciones psicosociales y complicaciones médicas que se pueden desarrollar potencialmente