La incidencia de los embarazos que culminan en cesárea viene incrementándose
en los últimos años con frecuencias que van desde el 25 hasta un 30%, todo esto
a nivel mundial. La anestesia intratecal, espinal o comúnmente llamada raquídea;
es la técnica neuroaxial de elección para este procedimiento quirúrgico pues se
considera segura ya que disminuye los riesgos sobre la anestesia general; es decir
los asociados a una vía aérea difícil debido a cambios fisiológicos propios del
embarazo y a la aspiración gástrica a causa del incremento de la presión
intraabdominal, se podría decir que es más simple de realizar puesto que requiere
menor tiempo para su realización, inicia su acción más rápido y; salvo excepciones,
es más cómodo para la paciente