Desde hace tres décadas se han desarrollado en Europa numerosos estudios sobre reginalidad, temática que tiene como objeto de análisis las diferentes formas de poder de las reinas. El caso de la Península Ibérica es significativo porque las investigaciones han demostrado que la cultura política permitía a las reinas ejercer su poder de una forma más directa y en más ocasiones que en la mayoría de los territorios europeos, desligándose de las teorías que asumían el modelo francés de la Ley Sálica. A través de estas pautas, y siguiendo a los principales especialistas en reginalidad peninsular, se realiza un análisis de cuáles eran los papeles políticos de las reinas y los modelos de poder ejercidos por ellas en la península durante la Baja Edad Media, y en qué contextos se producía el acceso y ejercicio del poder reginal a través de ejemplos que sirven como modelo.<br /