En clave estética, la opción de Itzíar López Guil por la minúscula materializauna opción en las fronteras entre prosa y poesía, entre el lenguaje cotidianoy las formas de extrañamiento. Como con los signos de puntuación, el rechazoa la mayúscula supone colocarse al margen de lo establecido, de la autoridad, dela Academia, y situar la emoción fuera del escaparate de la exclamación o deltono exaltado, mayúsculo. En el legado de la poesía de la experiencia y la otrasentimentalidad, con Asia se abre una refl exión sobre sus límites y alcance, quenunca son los mismos lejos del carácter epigonal