'Dipartimento di Economia, Universita di Perugia (IT)'
Abstract
Para comprender plenamente el gran valor encerrado en la relación sexual-genital, debemos recordar que la relación, en la cual el hombre y la mujer se entregan recíprocamente, es también el lugar donde puede concretarse la llamada a la existencia de una nueva vida. De este modo el origen del ser humano viene a ser fruto y signo de la unión no sólo física sino también afectiva-espiritual de sus padres, los cuales deben sentir luego como derecho/deber el garantizar al hijo un crecimiento sereno en un contexto familiar estable