¿Por qué somos tan susceptibles a los sesgos derivados de la percepción del rostro?

Abstract

“I don’t judge people.” You’ve probably heard this expression on more than one occasion. However, the reality is very different. If there’s one thing, we’ve learned from decades of research on biases derived from facial perception, it’s that judgments associated with first impressions are virtually unavoidable. You could say that we are predisposed to judge, even if we don’t alwaysdo it intentionally.“Yo no juzgo a las personas”. Probablemente el lector haya escuchado esta expresión en más de una ocasión. La realidad, no obstante, es muy diferente. Si algo hemos aprendido de décadas de investigación en los sesgos derivados de la percepción facial, es que los juicios asociados a las primeras impresiones resultan virtualmente inevitables. Se podría decir que estamos predeterminados para juzgar, pese a que no siempre lo hacemos intencionalmente

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Fundación Universitaria Luis Amigó (FUNLAM): Revistas en Línea

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Last time updated on 14/02/2024

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