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José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete, primer presidente del estado peruano

By Joel Pinto Esquia

Abstract

TesisUna de las causas que justifican el presente estudio es el escaso análisis de la vida y obra de José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete. La significativa actuación política y militar del primer presidente del Estado peruano en el siglo XIX, es importante investigar, revisar y analizar los documentos que tengan relación durante esta época de la historia republicana del Perú, toda vez que existe un vacío historiográfico sobre uno de los personajes que dio origen a la instauración de los gobiernos en el Perú. Aunque debemos aclarar, que la inusitada aparición en la escena política de nuestra joven república, contenía mucho de los avatares del andamiaje colonial todavía inmerso para los años que empieza nuestra separación del coloniaje español, que va a cristalizarse después del año 1824, después de las sendas victorias en Junín y Ayacucho. El proceso histórico de la independencia del Perú hace referencia al periodo de fenómenos sociales, levantamientos y conflictos bélicos. Tras la proclamación de la independencia del Perú, el proceso parecía estancado por la resistencia militar española y la inestabilidad de los primeros gobiernos. Así, mientras la costa y el norte eran independientes, la sierra y el Alto Perú seguían siendo realistas. El virrey La Serna había establecido su sede de gobierno en el Cusco. Dos campañas militares emprendidas por los gobiernos de Lima para acabar con la resistencia realista en el sur peruano (Campañas de Intermedios), culminarían en sendas derrotas (Vargas, 2018). La república empezó con golpes de Estado y el primero se registró después de la independencia, el 27 de febrero de 1823 conocido como el motín de Balconcillo que terminó con una Junta Gubernativa manejada por el incipiente Congreso y dio lugar al nombramiento de José de la Riva Agüero como primer presidente del Perú (Guibovich, 2019). A propuesta del general Santa Cruz, el 28 de febrero de 1823 el Congreso nombró presidente a Riva Agüero, coronel de milicias y aristócrata criollo, conocido como conspirador patriota. Este episodio, llamado el motín de Balconcillo, fue el primer golpe de Estado en el Perú. Cuatro días después, el 4 de marzo, el Congreso lo proclamó Gran Mariscal de los Ejércitos de la República, aunque “no había actuado en una sola campaña o batalla”, como señala Basadre. Así, Riva Agüero fue el primero en recibir el tratamiento de ‘Excelencia’, vía un decreto refrendado por él mismo. Ya en el cargo creó la Academia Militar para fortalecer el Ejército y organizar la Segunda Campaña de Intermedios, comandada por Santa Cruz. Esta terminaría en un fracaso total en la batalla de Zepita (el 25 de agosto de 1823). La partida de la expedición, a fines de mayo, dejó a Lima resguardada solo por tropas auxiliares, de lo que se aprovechó el jefe realista José de Canterac para avanzar contra la capital. Ante esa amenaza, el gobierno y el Congreso se vieron obligados a trasladarse al Callao el 17 de junio. Al día siguiente, Canterac y sus tropas ingresaron a Lima y permanecieron en ella hasta el 16 de julio, después de saquearla (Vargas, 2018). Por esos días se produjo el heroísmo del humilde pescador José Olaya, quien oficiaba de mensajero o informante al servicio de los patriotas de Lima. Descubierto por los realistas, fue torturado para que delatara a sus contactos, pero se mantuvo en silencio. El 29 de junio de 1823 fue fusilado en el callejón de Petateros, hoy Pasaje José Olaya, en su honor. Es importante mencionar que para esta época en el Perú llegaron viajeros para controlar y seguir de cerca el empréstito que había dado a Riva Agüero el país de Inglaterra, tales son los casos de James Thomson, Gabriel Lafond de Lurcy, Roberto Proctor, René P. Lesson, Thomás Bennet, Hiram Paulding y finalmente, Ch. Sutcliffe. Entonces, cumplieron un rol protector de los intereses ingleses, teniendo en cuenta que el empréstito bordeaba la suma de 1,200 000 libras esterlinas, y de paso, asegurar la caída del dominio español en América del Sur, y terminar con el monopolio comercial imperante con las colonias. Además, los diversos viajeros nos dan un panorama general in situ de lo que transcurría con las fuerzas patriotas y sus respectivos jefes. Los enfrentamientos entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo que se presentaban en el siglo XIX no es nuevo, ni de este siglo: data desde 1823, solo dos años después de haberse declarado la independencia. José de la Riva-Agüero, el primero en llevar el título de presidente del Perú, fue depuesto de su cargo por el congreso durante la primera parte de la época fundacional de la república (Castañeda, 2017). En su primera sesión en el Callao, el 19 de junio, el Congreso designó a Trujillo como capital provisoria y creó un poder militar con facultades “para salvar la República”. Ese poder fue entregado al general Antonio José de Sucre. El 23 de junio cesó en sus funciones a Riva Agüero, en un segundo golpe de Estado; y nombró presidente interino a Francisco Valdivieso y Prada. El depuesto gobernante se marchó a Trujillo, donde instaló su gobierno, rebelándose contra la decisión congresal (Vargas, 2018). Riva Agüero desacató su relevo y se trasladó a Trujillo con un grupo de 20 congresistas. Desde allí, el 19 de julio de 1823, llamó al enfrentamiento armado con sus verdugos políticos y ordenó la disolución del Parlamento. Incluso, dicen los libros de historia, pidió el apoyo de José de San Martín para alzar armas, a lo que el Libertador respondió con repudio acusándolo de “promover una guerra civil”. En ese ínterin, empezó a negociar una tregua con el Virrey para oponerse a Torre Tagle, al Parlamento, así como a Bolívar y Sucre (Núñez, 2017). La anarquía reinó hasta el 25 de noviembre cuando el coronel Antonio Gutiérrez de la Fuente apresó a Riva Agüero, aunque no cumplió la orden dictada por el ministro de Guerra, Juan de Berindoaga, de pasar por las armas al destituido gobernante y a sus partidarios (entre ellos José de la Torre Ugarte, autor de la música del Himno Nacional). El rebelde expresidente fue conducido a la ciudad de Guayaquil y tiempo después fue desterrado a Inglaterra. Se trató de uno de los tantos episodios de nuestra historia (Vargas, 2018). En 1831, cuando se levantó la prescripción dictada por el Congreso contra él, pudo volver al Perú. Dos años después fue elegido diputado por Lima a la Convención e incorporado en el Ejército en la clase de gran mariscal. Orbegoso lo envió a Chile en calidad de ministro plenipotenciario en 1835, y en 1838, durante la efímera Confederación Perú-boliviana, Santa Cruz lo nombró presidente del Estado Norperuano. Disuelta la Confederación, pasó al Ecuador, donde residió cuatro años. Volvió al país en 1843. Ya sesentón, acaso fatigado de tantas correrías, se apartó de la vida pública. En la paz del retiro se dedicó a las actividades agrícolas y, finalmente, escribió sus memorias, en las que no se libran de culpa ni los libertadores (Tamariz, 2017). La utilización de este enfoque en el espacio nacional le confiere a este trabajo de investigación la originalidad, llena un vacío dentro de la historiografía política, por lo tanto, constituye un aporte para la ciencia histórica y la realización es viable debido a la existencia de documentos que nos permiten entender e interpretar las actuaciones de José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete. Asimismo, es posible interpretar las 28 causas de su manifestación histórica latinoamericana, porque nos permite entender la mentalidad de Riva Agüero, ha sido el motivo personal por el que nos decidimos a investigar a uno de los personajes que marcó un hito en nuestra historia, porque va a quedar en los anaqueles como el primer presidente del Perú republicano vía un golpe de Estado La presente investigación se basa en una aproximación biográfica, bajo perspectivas epistemológicas e intencionalidades teóricas diversas y de procedencias disciplinares diversas. En tal sentido, presentamos la siguiente investigación titulada: “José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete, primer presidente del Estado Peruano”. En tal sentido, la importancia de las biografías en “…la historiografía contemporánea ha ido surgiendo una cantidad apreciable de investigaciones que convertían a personajes individuales en el centro del discurso histórico. Dentro de los medios académicos este tipo de estudios ha sido englobado dentro de la tendencia calificada genéricamente como retorno del sujeto y más concretamente como resurgimiento de la biografía histórica.” (Núñez Pérez: 1997, 407-408). De tal manera, que la biografía es, “…la historia de la vida de una persona. Su realización precisa de la recogida de datos sobre los hechos y circunstancias que jalonaron esa vida, información procedente del biografiado —entrevistas, conversaciones, archivo privado, correspondencia, diarios, memorias, obras producidas, iconografía, objetos personales—, de las personas que tuvieron relación con él y de cualquier material escrito, oral, fotográfico o filmado que sirva para aportar luz a la trayectoria vital. La biografía forma parte de la historiografía ya que esta disciplina examina el conjunto de hechos protagonizados por hombres y mujeres en tiempos anteriores. Además, desde la antigüedad la biografía ha participado de una forma u otra en las sucesivas corrientes historiográficas.” (Núñez, 1997, p. 408). Entonces, podemos decir que las biografías el día de hoy, “…intenta una conexión que implica comprensión, una forma de conocimiento que junto con la descripción y explicación son propias de la ciencia y de la historia. Son procesos que están fuertemente imbricados. Mediante la descripción definimos y enumeramos las características y actuaciones del sujeto, por la comprensión interpretamos esas características y actuaciones dentro del respectivo contexto histórico. Para comprenderlos tenemos que explicarlos, es decir, contestar a la pregunta ¿por qué se produjeron? Puede haber varios tipos de explicaciones (causal o por causas antecedentes, genética o cadena de acontecimientos imbricados unos en otros, teleológica o por fines u objetivos consecuentes). Esta última deberá tenerla especialmente en cuenta el biógrafo pues las personas suelen actuar por finalidades específicas. La explicación no puede quedarse sólo en la comprensión empática, es decir, ponerse en el lugar del personaje tratando de sentir lo que él sintió en determinadas circunstancias pues es un método limitado.” (Núñez, 1997, p. 433). Asimismo, la historia de vida “…forman parte del campo de la investigación cualitativa, cuyo paradigma fenomenológico sostiene que la realidad es construida socialmente mediante definiciones individuales o colectivas de una determinada situación (Taylor y Bogdan, 1984); es decir, se interesa por el entendimiento del fenómeno social, desde la visión del actor. De ahí que los datos obtenidos al utilizar la metodología cualitativa constan de ricas descripciones verbales sobre los asuntos estudiados (Kavale, 1996). Además, toma en consideración el significado afectivo que tienen las cosas, situaciones, experiencias y relaciones que afectan a las personas. En tal sentido, los estudios cualitativos siguen unas pautas de investigación flexibles y holísticas sobre las personas, escenarios o grupos, objeto de estudio, quienes, más que verse reducidos a variables, son estudiados como un todo, cuya riqueza y complejidad constituyen la esencia de lo que se investiga (Berríos, 2000).” (Chárriez, 2012, p. 51) El presente estudio utiliza tres métodos importantes para investigar la vida y obra de Riva Agüero y la situación social, económica, política, militar y cultural; el primer método es el método biográfico. Este método puede aglutinar la estrategia metodológica de la conversación y narración y la revisión documental de autobiografías, biografías, narraciones personales, cartas, diarios, fotos, etc. Conjuga de este modo fuentes orales con fuentes documentales personales con el propósito doble de, primero, captar los mecanismos que subyacen a los procesos que utilizan los individuos para dar sentido y significación a sus propias vidas, y segundo, mostrar un análisis descriptivo, interpretativo, y necesariamente sistemático y crítico de documentos de «vida» (Sanz, 2005). También, debemos aplicar para el presente estudio, el método de la historia de vida, toda vez que, “…ofrecen un marco interpretativo a través del cual el sentido de la experiencia humana se revela en relatos personales de modo que da prioridad a las explicaciones individuales de las acciones más que a los métodos que filtran y ordenan las respuestas en categorías conceptuales predeterminadas (Chárriez, 2012, p. 52)” Por otro lado, la aplicación del método histórico exige una serie de fases en la investigación, que resultan imprescindibles para llegar a construir la historia. En cada una de ellas hay que alcanzar unos objetivos determinados y usar unas técnicas que hoy en día se encuentran bastante perfeccionadas. Además, permiten en varias ocasiones, y exigen, compaginar sus técnicas con otras procedentes de ese desarrollo metodológico moderno que tanto estamos repitiendo. Las etapas del método histórico están bastante delimitadas y reciben unas denominaciones que ya son clásicas. Se trata de la heurística, la crítica, la hermenéutica y la exposición, siguiendo la terminología más aceptada por varios autores (Ruiz, 2018). indudable que la importancia de las biografías con la historia conlleva un doble proceso de construcción: por un lado, de la identidad personal; por otro, de la realidad socio-histórica. Pero no son meros relatos de vidas aisladas, sino que suponen un enlace de la vida personal con un contexto social-histórico determinado. Y este enlace es fundamental para estudiar el sentido que los actores sociopolíticos otorgan a sus prácticas. En la investigación el método biográfico permitirá realizar un análisis sobre la vida y obra de Riva Agüero, entonces la historia de vida, nos ayudará a conocer los documentos, memorias y fotografías que existen sobre él; asimismo, guiado del método histórico proporcionará fundamentar el contexto político, social, económico, militar y cultural del siglo XIX, sin dejar de lado los personajes sociales y políticos de la independencia. En consecuencia, los métodos permitirán investigar a profundidad los problemas de aquella época y cuáles fueron los motivos de tanto caos antes, durante y después de la independencia del Perú. Cabe mencionar, que se realizó una exhaustiva búsqueda de los antecedentes más resaltantes para evaluar la postura de Riva Agüero. El primer antecedente es del autor Enrique de Rávago Bustamante (1999), en su libro “El gran mariscal Riva Agüero, primer presidente y prócer de la peruanidad”, quién realiza un estudio crítico sobre los actores y circunstancias políticas antes, durante y después del gobierno del primer presidente. Asimismo, De La Puente & Deustua (1976) en la Colección de la Independencia del Perú (CDIP) denominada “Archivo Riva Agüero”, dan a conocer los documentos más importantes de Riva Agüero. Asimismo, estos también se encuentran en la colección digital dirigida por Héctor Huerto (2018), que contienen 2 tomos en la Nueva Colección Documental de la Independencia del Perú. Lo significativo de estos documentos, es que falta procesar y ordenar para elaborar un estudio serio sobre uno de los personajes en vísperas y después de nuestra independencia; también se puede encontrar documentación antes de la independencia, incluso cuando es procesado por la corona española acusado de enviar misivas a los patriotas. Riva Agüero y Osma (1971), uno de sus descendientes presenta “Obras completas de Riva Agüero. Tomo VII: Estudios de Historia Peruana. La emancipación y la república”, nos dice: “En los trabajos que integran esta recopilación, de historia cercana y casi palpitante, luce la admirable serenidad de juicio de Riva-Agüero, incluso cuando trata de personajes con los que está vinculado por lazos de estirpe familiar. José Baquíjano y Carrillo, el precursor de la Independencia y epígono ilustrado del régimen español en el Perú; José Mariano de la Riva-Agüero y Sánchez Boquete, conspirador en tiempos de Abascal y de Pezuela y primer presidente de la República; José de la Riva-Agüero y Looz Corswarem, Ministro de Relaciones Exteriores que firma el Tratado de Alianza con Bolivia en1873, son tío tatarabuelo, bisabuelo y abuelo, respectivamente, del historiador.” (Riva Agüero y Osma, 1971, p. 17). Es importante mencionar que, Riva Agüero escribió un libro titulado Memorias y documentos para la historia de la independencia del Perú y causas del mal éxito que ha tenido esta, Obra póstuma de P. Pruvonena (1858) publicado en la librería de los hermanos Garnier de Paris. Estas serían las memorias de José de la Riva-Agüero y Sánchez Boquete. El término P. Pruvonena es un anagrama que resolvió e identificó el connotado bibliógrafo Alberto Tauro del Pino como “Un peruano”. En su obra póstuma realiza criticas concretas sobre la administración pública: la dilapidación de la Hacienda, el monopolio, los malos tratos dados a los americanos, la arbitrariedad del gobierno virreinal, las contribuciones enormes, los empleados españoles que venían a América. Los opositores de Riva Agüero lo etiquetaban como aristócrata criollo, que solo reclamaba beneficios en favor de su clase, abogando para ésta la preeminencia en el puesto público o el privilegio económico. Orrego (2007), en su artículo científico “La independencia renegada: las Memorias de Pruvonena de José de la Riva - Agüero, Primer Presidente del Perú”, realiza un análisis temático a las memorias de P. Provunena (o José de la Riva-Agüero y Sánchez Boquete), primer presidente del Perú. Concluyendo con las consecuencias que tuvo el proceso independentista para el primer presidente del Perú. Primero, el orden caduco y en crisis la monarquía española era preferido por los conservadores peruanos a la anarquía que se había desatado; segundo, que no se podía confiar en los funcionarios públicos porque existían parcialidades en la nación; tercero, el caudillismo militar fue una consecuencia de la influencia bolivariana en el Perú, todos querían imitar a Bolívar y fue lo que causó que el Perú participe de múltiples guerras; por último, la democracia absoluta solo había llevado al caos porque no se percibió que el país podía ser todo lo que quiera pero no homogéneo: donde la gente no es igual no puede imperar la igualdad ante la ley. Montoya & Paredes (2018), en su artículo científico “¿Peruanizar la independencia? El golpe de Estado de José de la Riva Agüero: 1823”, el trabajo explora las circunstancias políticas, sociales y militares que condicionaron el ascenso de José de la Riva Agüero al poder durante el proceso general de la guerra por la independencia, asimismo, identifica a los diferentes actores sociales y militares que intervinieron a favor y en contra del proyecto de Riva Agüero por peruanizar la independencia y hacer visible la influencia y adhesión a este régimen en escenarios rurales y apoyo de los sectores populares. El historiador Jorge Basadre (2005), en los dos primeros tomos de su conocido “Historia de la República del Perú (1822-1933)”, identifica los prolegómenos de Riva Agüero en nuestra naciente república, todavía en ciernes, porque el poderío español estaba causando problemas, que será la causa que traslade su gobierno a Trujillo, y a la posteridad enemistad con Torre Tagle, quién a la postre fue promovido como el segundo presidente del Perú. Por último, el objetivo principal de la investigación es analizar el primer y único gobierno de José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete, catalogado como breve, complicado y conflictivo; a fin de comprender problemas que sufrió el Perú luego de la independencia. Asimismo, la situación político, económico, social y militar y cultural del Perú en aquel tiempo. Cabe mencionar que, la hipótesis de la presente investigación esboza a que, si los factores políticos, sociales, económicos, militares y culturales; y los actores políticos partidarios y opositores en el siglo XIX influyeron la vida y obra de José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete, lo que fue decisivo para el desarrollo de su primer y único gobierno, catalogado como breve, complicado y conflictivo. Finalmente, presentamos las conclusiones pertinentes a nuestra investigación, que no hacen más que reafirmar nuestro espíritu por dar a conocer nuestro aporte al mundo de Clío, ad portas del bicentenario en el Perú en el año 2021 próximo. Nuestro profundo agradecimiento a todos los docentes de la Carrera Profesional de Historia, que me proporcionaron las herramientas necesarias para formarme como profesional realizado, y a todos mis amigos que me aunaron a seguir estudiando e investigando

Topics: José de la Riva Agüero, Familia, Trayectoria, Primer gobierno, Manifestación histórica, Otras Ciencias Sociales
Publisher: Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa
Year: 2019
OAI identifier: oai:renati.sunedu.gob.pe:sunedu/786207
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